Los Benedictinos de Pulsano en Apulia se convirtieron en los señores feudales de la isla en 1151, habiendo llegado desde el Monte Gargano en Italia.

En uno de sus viajes a Croacia, llegaron a tierra en la cala y el serbio Sutmiholjska Desa, Príncipe de la Cámara de Vojislavljevic, construyó y les donó la Iglesia y Monasterio de Santa María en el islote en el Lago Grande (1187-1198).

El Papa Inocencio III publicó un documento para consagrar la iglesia en 1198.
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La isla fue una parte de la unidad de Tierras serbias de Stefan Nemanja en 1166-1168. En 1222, el rey serbio Stefan II de la Primera corona Nemanja, dotó de sus tierras y monasterios y de la iglesia Krkar a la Orden Benedictina de Mljet.

Después de servir como el último bastión marítimo serbio, el emperador serbio Stefan Uroš V, dotó a la isla Balsa en 1357 de bienes y servicios.

Los Benedictinos renunciaron a su imperio sobre la isla en 1345, manteniendo sólo una tercera parte de la tierra. La isla tiene un estatuto y un municipio en Babino Polje. Se anexa formalmente a la República de Ragusa, en 1410.

Según el Contrato con los Benedictinos, el municipio tuvo que pagar 300 “perpers” cada año.